Toda mi vida ahora es anticipación. Cada día hace mejor tiempo y quiero que llegue la primavera ya. En diez días llega mi mejor amiga; en 24 llega mi novio; en 37, otra amiga. Voy a París y a Alemania. A finales de Marzo voy a solicitar un trabajo para el año que viene. Hay exámenes y presentaciones y proyectos que hacer. Debo hacer planes para el verano y la tarea para mañana.
Tengo que vivir en el momento pero también debo prepararme para el porvenir. Parece claro que el tema del tiempo es algo muy presente ahora en mi mente.
-Respira... así, bien. Otra vez, más hondo -me digo.
Hace sol. Si tengo que estudiar, por lo menos lo voy a hacer afuera. Me voy.

¡Qué envidia me dan tus planes! Estás en lo que se llama 'estado de expectación posiiva! Ya, ya, también hay trabajo y exámenes y tareas de esas tan pesadas que ponen los profes. Peeero, ¡qué futuro!
Y además hace un tiempo tan delicioso...
No me extraña que te vayas fuera...
Siempre es un alivio leer tus entradas. A veces, siento que soy el único que no cree que no haya tiempo suficiente para cumplir todo, sin embargo tú me haces recordar -lo que escribes- que es imprescindible vivir en el presente y no nos adelantamos porque de vez en cuando, se nos pierde en lo que haremos en el futuro en vez de concentrarnos en lo que podemos realizar ahorita.