Hoy he hecho algo que me ha dado miedo durante mucho tiempo: me he cortado el pelo aquí en Madrid. Mejor dicho: he dejado que un español me corte el pelo.
Desde que tenía nueve años he tenido la misma peluquera, Robin. La relación entre una mujer y su peluquera es algo que a veces los hombres no entienden. Robin conoce bien mi pelo, sabe que hay más pelo en un lado que en el otro, puede hacer que el flequillo me quede bien, etc. Fui a casa durante las vacaciones de Navidad y Robin me recortó el flequillo porque había crecido mucho y me estaba volviendo loca. Ahora han pasado dos meses y medio y aunque no estaba tan largo como en diciembre ya me estaba molestando. Así que lo hice. Llevaba una foto, por si acaso resultara útil.
Me lavó el pelo -qué placer- y empezó a cortármelo. Cuando llegó al flequillo tuve que dar varias explicaciones -el flequillo es complicado y bastante prominente- pero creo que nos entendimos al final. Me peinó después y me quedé bastante satisfecha (y aliviada). No hay nada igual a salir del peluquero con un corte que te gusta, bien peinada, cuando hace sol y tienes tiempo para pasear con calma.

Sin duda. Los artificios de la peluquería son un mundo especial. El resultado puede destrozarte el día o proporcionarte una seguridad al salir a la calle andando que ya quisieran unos 'Manolos'.
Me alegro de que tu experiencia haya sido satisfactoria
Hola, Cayce:
Me alegro de que hayas tenido una buena experiencia en la peluquería y que no hayas salido a la calle con un «mullet». Cortar el pelo en un sitio nuevo y fuera de EE UU es como una apuesta...y yo he perdido esa apuesta varias veces.La cosa es que no siempre tiene nada que ver con el vocabulario porque hacen lo que quieren sin comentario. Así que...¡Felicidades!
Primero: he buscado en Internet y he disfrutado de unas estupendas fotos de caballeros con cortes "mullet". Ahora ya sé a lo que te refieres. Aquí no sé si tiene un nombre concreto en peluquería. En los diccionarios disponibles no he encontrado traducción. ¿Hay alguien por ahí fuera que lo sepa?
Por otro lado, estoy de acuerdo con Hallie: no es un problema de comunicación en español. Tú puedes ir con las ideas clarísimas sobre lo que quieres, pero eso da igual: en un porcentaje altísimo de los casos, no sales de la pelu como tú querías.
Bueno, una perspectiva masculina...
Teniendo la suerte de compartir estas cosas de la peluquería con vosotras, dado el estado de MI pelo, entiendo el miedo de cortártelo aquí. Yo también prefiero una relación un poco más constante, con alguien que me conozca, en quien confie, pero a veces no nos queda otro remedio...
Enhorabuena por superar este miedo, Cayce, y me alegro de que te haya salido bien. Y por mí esperaré a que toque las vacacciones para cortármelo el mío
Jo!! Tenía que haberme ido contigo, pero es que me pone nervioso nada más pensarlo.